8 COSAS QUE HE APRENDIDO DE MI PERRO




"Todo el mundo se merece a alguien que le mire como si fuese lo mejor que le hubiera pasado"

No es ninguna novedad que considero a mi perro Nicolás parte de mi familia. Él es mi familia desde hace ya 13 años =). Fue casualidad que lo adoptara justo antes de Navidad.

Ya os comenté que el pasado mes de febrero fue un mes muy muy duro porque de un día para otro enfermó y no sabíamos qué le pasaba. En cuestión de unos días pasó de estar perfecto a tener que operarlo de urgencia a vida o muerte. Los que tengáis mascota o hayáis tenido entenderéis lo que sentí en ese momento. Fueron días complicados, en los que mi perro adelgazó muchísimo, se quedó en los huesos, no podía andar ni quería comer. Era muy frustrante ver como se apagaba pero, cuando pensábamos que no había nada que hacer, sus ganas de vivir salieron de nuevo y nos demostró lo fuerte que es y las ganas de superación que tiene.

Por eso quería explicaros 9 cosas que a lo largo de estos años juntos he aprendido de él.




- El hogar lo forman los seres que te quieren. No importa las veces que te mudes ( en nuestro caso han sido tres pisos diferentes en los últimos tres años), tu casa será tu hogar si estás con quien te quiere. Da igual si dejas el que creías que era el piso de tus sueños, si vives en una casa enorme, en  las afueras o en el centro. Todo está bien si estamos juntos. Siempre pensé que a mi perro le costaría más el hecho de mudarnos de casa ya que le cuesta cambiar su rutina. Cuando nos mudamos a las afueras hace algo más de tres años, se adaptó en seguida, estaba encantado con las perritas vecinas y con todo el espacio que tenía para correr. Por eso pensé que para él sería muy duro marcharse de allí. Sorprendentemente cuando fuimos a conocer nuestra nueva casa se mostró entusiasmado de estar a mi lado y en seguida hizo nuevos amigos en el parque.

- Cuando alguien te quiere de verdad lo demuestra. No importa si estás en un buen momento o en uno no tan bueno. Quien te quiere te cuida cuando no estás bien y no te abandona. Y por supuesto también permanece a tu lado alegrándose de tus éxitos. Los perros son muy inteligentes y mi perro no iba a ser menos. Con sólo mirarme a los ojos él sabe si estoy bien o no. Cuando no estoy bien siempre  se queda a mi lado, tal y como hago yo con él. Y tengo que decir que la sensación es maravillosa.


- Me ha enseñado lo que es la perseverancia y a luchar por lo que quiero. Los que tengáis perro sabréis que tu perro siempre estará ahí si hay comida. Siempre. Aunque sepa que nunca le das, ¡él nunca pierde la esperanza! Pero volviendo a cuando estuvo enfermo, después de operarlo se quedó literalmente en los huesos. Adelgazó aproximadamente un 35% de su peso, perdió toda la masa muscular y no tenía fuera para dar dos pasos seguidos. Comprenderéis que fueron semanas muy duras llenas de incertidumbre sin querer asumir el peor de los finales. Lo bajábamos en brazos al parque para que al menos se relacionara con algún perrito y cada día celebrábamos con él cada nuevo avance por pequeño que fuese. Recuerdo la primera vez que intentó volver a subir un escalón y no paró hasta que lo consiguió con mis gritos de ánimo. Ese día me dio una lección ya que luchó como un campeón. Por supuesto también recuerdo cuando logró cruzar la avenida sin tener que parar en el descanso de en medio, el día que logró volver a subir al sofá, el día que recuperó el apetito ... Cada pequeño avance era en realidad un gran logro y ver su esfuerzo por volver a ser el que era me enseñó mucho. El hecho de ver su satisfacción por lograr esas pequeñas metas me llenó de orgullo =).

- Trece años madrugando para nuestro paseo matutino han logrado que aprecie esos momentos de desconexión por el parque. Y es que es un momento para él y para mí, de hacer un poco de ejercicio (que seamos sinceros, siempre viene bien) y de empezar el día con más energía. Os confieso que en las vacaciones de verano me costaba no madrugar para dar esos paseos ya que forman parte de mi rutina y me sentía muy rara.


- Nicolás también me ha enseñado a disfrutar de las pequeñas cosas. Bien sea el estar al sol en un día frío (yo con un libro, él mirando la gente pasar), una rica galleta, un abrazo cuando no lo esperas, una siesta juntos, una visita inesperada, un masaje, jugar a darnos sustos,...

- Con él he aprendido a confiar en mi instinto. Es curioso ver como los perros saben en menos de 10 segundos si el perro o persona al que acaban de conocer podría llegar a ser su amigo o no. Yo no soy tan rápida pero si alguien no te da buena espina probablemente es porque no es de fiar. 

- A tenerlo siempre a mi lado, en lo bueno y en lo malo. Tu perro no te juzga, no te miente ni te engaña. El te quiere tal y como eres y quiere que estés bien. Y es que la relación con él, como os decía antes, es tal que sabemos como nos sentimos con sólo mirarnos a la cara. En ocasiones nuestra relación me recuerda a la de Elliot y ET :) Y es que es curioso ver como busca que nuestras miradas se crucen cuando intuye que no estoy bien, como busca el contacto si ve que estoy enferma y como se alegra cuando me ve feliz.

- Pero sobre todas las cosas, Nicolás me ha enseñado lo que es el amor verdadero e incondicional. 

 

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Colgante Joyería La Perla
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PD: Como habréis comprobado Nicolás odia las fotos y se pone serio (salvo en una foto que colgué hace unas semanas en Instagram). Pero os aseguro que es el perro más feliz del mundo. Es un perro adoptado, no es de raza (algo que me preguntan constantemente). Si tuviera que volver a hacerlo volvería a adoptar sin dudarlo. Pero también quería decir que un perro no es un juguete y es una gran responsabilidad.

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5 comentarios:

  1. Me ha encantado leerte y me he sentido totalmente identificada contigo y con Nicolás. Nosotros tuvimos un perrito mestizo al que adorábamos y nos dejó hace 5 años, lo recuerdo y lo añoro...pero no quiero volver a encariñarme con otro perro, lo pasamos muy mal, pero son tan adorables...
    Un abrazo.

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  2. Maravilloso post Rachel..., y grandes verdades! Cuanto mal enseñan estos peludines!

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  3. Hace mucho que no me meto por los blog pero este post lo tenia que leer
    Son los más !!! Te entiendo en todo porque tengo a mi Estela ese amor que nos demuestran no tiene palabras, todas las noches cuando llego a casa es emocionante verla como me recibe
    me alegro mucho de que Nicolás este bien y se quedase en eso en un gran susto
    Besazos guapa


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  4. Me encanta el post y es que me siento tan identificada... Ahora no tengo perrito pero los echo tanto de menos. No pasa un día sin nombrarlos y es que los adoraba y ellos a mí (creo). De hecho, hay días que me parece oír sus pasitos en casa, ya sé que soy una rara, pero aún después de dos años sin Cleopatra y 11 sin Noel, no consigo olvidarlos.
    Besis,
    Patricia
    http://mis365vestidos.blogspot.com

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  5. ¡¡¡me ha encantado el post!!! Es increíble lo que podemos aprender de ellos, sí!
    Besos rojos por doquier!

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